lunes, 3 de septiembre de 2012

BASTA DE ACOSO A LA FEMINISTA ALICIA MURILLO. #TodxsConAliciaMurillo


Alicia Murillo, activista feminista, bloguera, autora del magnífico proyecto el cazador cazado y escritora y videocreadora para píkara magazine, entre otrxs, está siendo acosada por las redes sociales y el móvil a raíz de esto: http://www.pikaramagazine.com/?p=6797 y del proyecto antes mencionado. Alicia, en su perfil de facebook, ha publicado cosas como:

  • Oleada de insultos en Youtube. Me han dicho cosas como: "Si vistes como una puta es normal que te traten como una puta"; "Si no quieres que te miren no salgas a la calle o cúbrete con una sábana"; "Lo que te pasa es que estás amargada porque ningún macho te folla"; "Depilate", etc, etc...
  • Me he visto obligada a cancelar la posibilidad de que lxs usuarixs pongan mensajes en mi canal de Youtube al menos estos días. Estoy recibiendo una media de 1 mensaje cada cinco minutos (no exagero) con frases del tipo "Si te veo por la calle te llamo puta y te tiro 5 euros a la cara". Hagan sus reflexiones.
  • Uffff: Esto es insoportable. Por teléfono, mensajes, wasap, blog, Youtube...
  • Estoy recibiendo llamadas acosadoras a mi teléfono móvil de varios hombres q los que no conozco. Alguien debe haber colgado mi número de teléfono en el foro de coches desde el que me están llegando decenas de visitas al blog con sus correspondientes mensajes ofensivos. hagan sus reflexiones.

Animo a todas a que veáis la publicación por la que creemos que se ha desencadenado toda esta locura, a que denunciéis a Foro coches, desde donde provienen todos los comentarios ofensivos y todo el acoso telefónico-virtual y quien tiene foros con perlitas como ésta http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=2673537 y, sobre todo, a que difundáis por mail, blog, facebook, twitter (estamos nombrando a Alicia @aliciamurilloru, a Foro coches @forocoches y utilizando el HT #TodxsConAliciaMurillo ... por lo que ya nos están dando caña los trolls machistas, por cierto)...

Como dice mi amiga Yendéh: "Eres una exagerada. El feminismo ya no es útil. El feminismo ya no es necesario, eso era antes. ¿Aquí, en esta sociedad?. Yo creo que no. Estás obsesionada. Lo que dices es bastante fuerte. No se puede ir así por la vida. Si te dicen cosas es porque eres un poco irreverente. Siempre estás con lo mismo. Qué pesada. Yo no feminismo ni machismo, yo, "igualdad". ¿Y la discriminación positiva, qué?. Las políticas de Igualdad son sexistas. Sí. Todo eso es lo que te dicen algunas mentes atrevidas que no saben ni dónde tienen los pies y que no tienen, por suerte o desgracia, contacto con este marco teórico que es la perspectiva de género y el feminismo. Sí, todo eso. Pero a mi amiga Alicia Murilo la están acosando desde Foro Coches, por Feminista, por activista, por mujer, por desobediente. En la Antigüedad fueron Friné o Hipatia, en la Edad Media, fue Juana de Arco. En la Edad Moderna, las brujas de Salem o Zugarramurdi. En la Edad Contemporánea fueron Emily Davison o La Pankhurst, Emma Goldman o Lucía S. Saornil. Y ahora venimos nosotras. Alicia. Porque seguimos cuestionando y desafiando un poder que es más fuerte de lo que se piensa. Sin embargo, somos nosotras las radicales, somos nosotras las agresivas, las violentas, las feminazis, somos nosotras las resentidas, las amargadas, las mal folladas. Nosotras siempre. Pero el sexismo sigue, y si tienes un poco de cabeza, sólo puedes hacer una cosa: posicionarte, formarte y rebelarte. Contra el terrorismo patriarcal, la lucha sigue. Y que me sigan lxs valientes."

La lucha sigue!!!

sábado, 28 de julio de 2012

Algunas notas de una feminista pro-sexo y NO-ABOLICIONISTA

Encontrado por ahí en el fachabú y de autoría de "Morganita Surrealisme". Me parece muy buen texto: 


“NINGUNA mujer nace para PUTA”. NINGUNA PUTA. Ese es claramento el subtexto de tan tajante afirmación.
En lo personal como feminista (y un tendal de asociaciones mutantes más), estoy ciertamente harta del feminismo moralizante, victimizante y anti-puta.
El debate “trabajo sexual, ¿sí o no?” me parece un maniqueísmo desde donde es muy difícil construir. No puedo estar a favor o en contra del trabajo sexual/prostitución, porque inherentemente el trabajo sexual no es ni bueno ni malo (o en todo caso, podríamos remitirnos al anarquismo y al situacionismo para afirmar que ningún trabajo es bueno o dignificante). Creo profundamente que aquel feminismo que sostiene en su abanico argumentativo razones intrínsecas para defender o repudiar algo, en términos de clausura en “bueno/malo”, es un feminismo que rehuye por completo al análisis crítico, a la capacidad de auto-crítica y a la posibilidad de ser interpelado y enriquecido por contextos y agentes políticos a los que no está teniendo en cuenta.

Aquí van cuatro cuestiones sobre las que me interesaría discurrir:

I
Pensar el trabajo sexual como algo intrínsecamente degradante es, por un lado, instituir arbitrariamente un régimen de legitimidad dividido entre “trabajo bueno, humana y moralmente dignificante” y “trabajo malo, degradante, desmoralizador, alienante”, eludiendo los contextos –sociales, políticos, culturales, geográficos, etc.-, y también los privilegios, según los que un trabajo puede ser ejercido y reconocido como trabajo.
Eso me dispara las siguientes preguntas: ¿puede algún trabajo ser edificante, empoderador, constructivo dentro de una matriz capitalista, atravesada por las coordenadas del clasismo, racismo, sexismo, heteronorma, cisexismo, androcentrismo, feminización forzada, precarización de lo femenino, etc.? ¿Qué es lo que se está juzgando aquí? ¿El trabajo sexual en tanto trabajo? ¿O es el término “sexual” aquello que incomoda, interpela, hace ruido a gran parte del feminismo y muchos discursos progresistas? ¿Por qué la fuerza de trabajo sexual debería separarse de otras fuerzas de trabajo a la hora de pensar circuitos de intercambio económico? ¿Es la sexualidad aquella última frontera no-transgredible, aquella sobre la cual se establecen las calidades de la dignidad? ¿Con qué parámetro, con qué criterio y quién distribuye las gradientes de lo digno? ¿Por qué es menos digno trabajar con el sexo, que con la mente, las manos, los ojos? (si es que fuera posible compartimentar definitivamente y aislar el ejercicio de funciones y prácticas individual*s unas de otras). En el panorama actual, con las particulares configuraciones de capitalismo, clasismo, racismo, sexismo en nuestras coordenadas sudakas, si de trabajos precarizados o de sujet*s vulnerad*s se trata entonces, ¿por qué falla el énfasis a la hora de denunciar la gran mayoría de las prácticas y situaciones laborales para la gran mayoría de l*s sujet*s precarizad*s y vulnerad*s por este sistema?
Nuevamente, ¿el problema con el trabajo sexual será “el trabajo” o “lo sexual”?

II
Se me hace necesario volver a insistir con esta pregunta hasta el cansancio. ¿Por qué la sexualidad todavía ocupa un lugar ponderado, sagrado, metafísico, fundacional, celado por la moral?
¿Es la sexualidad aquello valioso y sagrado tanto ha alimentado el discurso de otr*s sobre mi cuerpo, otro templo inalienable, cuyo cuidado y autogestión más vale caerían sobre otr*s (instituciones, familia, Estado, partido, etc.)? ¿La sexualidad sigue siendo aquel núcleo inalienable, aquello que define, recorta, o mejor dicho, construye fundacionalmente al individuo? ¿Por qué movimientos cimentados bajo la rúbrica “lo personal es político” necesitan convalidar a toda costa ese lugar de lo sexual? ¿Es necesario tener un Santo Grial a celar y proteger?
Aquí arriesgo una conjetura personal. La sexualidad continúa siendo considerada y conceptualizada como una esencia valiosa, propiedad inalienable del individu*, o mejor dicho, garantía ontológica del individu* mismo. De acuerdo a esta concepción, tanto la sexualidad como el cuerpo son entendidos como “orgánicos”, “naturales” y aquí la calidad de “natural” funciona como un índice de redención moral (“natural es bueno”) y también como una excusa para activar toda una compleja maquinaria de poderes con el fin de custodiar, resguardar, velar y garantizar por “la pureza originaria de aquello natural”: nunca está de más recordar que “natural” funciona como un dispositivo de legitimación moral de los discursos más conservadores, a “lo natural” históricamente se le ha enfrentado lo “contra-natura”, la desviación, la anomalía.
Según estos términos, al parecer la “sexualidad” ES, efectivamente, el/la individu* mism*: el ya consabidísimo discurso de la prostitución como sinónimo de “vender el cuerpo” o “convertir el cuerpo en moneda de cambio”. Según este lugar común, ella, él, pero históricamente en los imaginarios, ella, “se venden”. ¿Qué es lo que venden? ¿A sí mism*s, su cuerpo, su estatuto de individu*, su historia? ¿Cómo sería “consumido” aquello que se “vende”? ¿Es realmente esto posible?
De este modo, tanto discursos conservadores como discursos progresistas suscriben –explícita o tácitamente- a un mismo sustrato moral que elabora y regula jerarquías –de orden puramente cultural, sujetos a una determinada intencionalidad política- que definen a la esfera sexual como una última frontera intransigible del sujet*.

III
Y eso me lleva a la siguiente cuestión. La sexualidad como sede de dignidad y el cuerpo como templo configuran y serializan “sujetos-víctima” objeto de discursos, políticas de higiene moral, existencias precarias/precarizadas asistidas, dependientes, vulnerables. Todo discurso construye sujetos a los que describe, valida, defiende, asiste, visibiliza, impugna. En este sentido, la mayoría de las veces, el discurso de la “violencia de género” no pone en cuestión, sino que reactualiza una y otra vez la ontología simbólico-social de la víctima/victimario (“es natural que los varones sean victimarios/es natural que las mujeres sean víctimas”). La victimización recurrente de sujetos femeninos/feminizados a través de los discursos (sean feministas o no, sean radicales o no) es, justamente, una forma de explotación física, social, simbólica; por una parte se anula y niega por completo el capital político, la historicidad y especificidad situada de est*s actor*s políticos, por otra parte, se los concibe únicamente desde un lugar inercial de diagnóstico social, indulgencia y paternalismo: no saben, ni pueden hablar por ell*s mism*s, porque están alienad*s/no saben lo que les conviene o es bueno para ell*s/etc.
La victimización sistemática de las trabajadoras sexuales, putas y prostitutas por parte del "pensamiento progresista" es una de las formas más flagrantes de fragilizar, objetualizar, infantilizar y negar rotundamente el capital político, la historicidad, la complejidad de los debates internos dentro de estos movimientos. Por otra parte, y quizás aquí podría saltar el paredón y zambullirme de lleno en el discurso con mi propia historia de femme-queer-feminista, muchas veces he experimentado una fuerte censura y violencia política hacia toda expresión polimorfa de lo femenino dentro del movimiento feminista. La sobre-valoración compulsiva de lo femenino dentro una sociedad heterosexista muchas veces ha dado lugar a una sistemática infra-valoración y denostación de lo femenino dentro del feminismo. Para much*s, nos resulta muy difícil pensarnos, enunciarnos y construirnos desde una alter-feminidad o desde una feminidad que sensiblemente hacemos nuestra y que transitamos políticamente con orgullo y deseo. Así como las chongas, bomberos, invertidas, tribadistas son existencias, iconografías, presencias-fantasma, obsesiones disonantes para el imaginario sexo-genérico occidental, y figuras-estandarte para gran parte del activismo y las poéticas LGTB, lésbicas, feministas; las putas y las frígidas, imágenes de una feminidad revulsiva, patologizada, de mujeres impropias, desaprobadas, incorrectas en más de un sentido (moral, biológico, psicológico, político, social) siempre fueron esa gran ausencia, esa gran desgracia, ese enorme e incómodo silencio que suena a vergüenza y fobia dentro de las discusiones, las historias, las acciones, las reflexiones y los discursos.

IV
Por último y fundamentalmente, ¿hasta qué punto es radical un movimiento que suscribe a un programa punitivo de sociedad, que legitima el lugar político de la prohibición/abolición/censura/represión y le otorga al Estado un rol clave en ese sentido?
A su vez, a contrapelo de políticas punitivas que continúan vulnerando, exponiendo y confinando a est*s sujet*s a vivir de parches políticos de un asistencialismo mezquino y precario, y que termina produciendo de manera serializada perpetuas "víctimas y sujet*s de riesgo", se deberían activar múltiples propuestas y experiencias políticas de empoderamiento, autonomía y reconocimiento entre espacios y dentro de espacios. Exorcizar la víctima o cuestionar el dispositivo de victimización subyacente en muchos de nuestros discursos es fundamental para reconocer (en el sentido que planteaba más arriba) y dejarnos interpelar por sujet*s políticos que, efectivamente, se encuentran a nuestro lado hace muchísimo tiempo, somos nosotr*s en potencia o son parte nuestra desde hace rato.

martes, 17 de julio de 2012

¿Y tú? ¿Ligas en las fiestas queer?

jojojo!! Un videazo que se han currado unxs amigxs. Y a ti ¿también te pasa?

lunes, 9 de julio de 2012

El NO FEMINISMO de la Librería de Mujeres de Madrid

Queridxs todxs:

Quiero desde aquí difundir una situación muy grave que está sucediendo en la librería de mujeres de Madrid, una librería que se autodenomina "feminista", pero que ha tenido / tiene prácticas jerárquicas, nada solidarias, impositivas y, por qué no decirlo (con tristeza, por supuesto), maltratadoras contra tres de sus trabajadoras, Ana, Sonia y Patricia, una de ellas, Ana, parte central del proyecto desde 1986. Para difundir lo acontecido se ha creado un blog ya que, en palabras de las autoras del mismo: "Desde noviembre de 2011 a junio de 2012 se han dado una serie de acontecimientos que suponen un punto y aparte en la historia de la Librería Mujeres... 34 años de la Librería Mujeres como espacio feminista y de solidaridad y lucha, se han visto empañados por lo que ha sucedido. Porque lo personal es político estos hechos no pueden quedarse en el silencio".

La dirección del blog es http://libreriamujeres.blogspot.com.es/. La narración de los hechos es un poco larga pero necesaria por exhaustiva y por presentar pruebas contundentes de lo que ha pasado, cuyo resultado ha sido "que a Ana le han arrancado su proyecto de más de 25 años de dedicación y ahora está en paro sin ingresos de ningún tipo. Patricia y Sonia también han sido expulsadas de ese proyecto y se encuentran en paro con prestaciones muy precarias".

Pues eso, que no quede en silencio, que cuestionemos las relaciones de poder (y sí, también de dominación y opresión) que se dan entre nosotras, que seamos autocríticas y analicemos en profundidad las contradicciones tan dolorosas que se dan (también) en este tipo de espacios. Para que se sepa, se visibilice, se luche contra ello y nos solidaricemos con Ana, Sonia y Patricia no dejen de visitar el blog http://libreriamujeres.blogspot.com.es/ y difundirlo por todas sus redes.

Porque la lucha será feminista o no será...

sábado, 7 de julio de 2012

Dont need you (II)

Vía Revista de cultura queer sin afeitar Una buena barba. Y arriba las bikini kill!


Bonus track: Aunque cuestionaría (con uñas y dientes) aquello de "nací"... [ya saben, el cuerpo se construye, se lee, se decodifica... no existe una verdad de los cuerpos preexistente a la interpretación de los mismos y a la normatividad binaria de la que parte esta mirada reduccionista cartesiana], la canción mola. Desde Bogotá, Diana Avella!

miércoles, 4 de julio de 2012

PUNK WILL NEVER DIET

Hace tiempo que leí un texto sublime en el blog de Diana Pornoterrorista. Hoy lo escucho en el programa "Cuerpo, deseo y representación_II" de Ni en tu casa ni en la mía, un programa feminista y transfeminista de la radio libre Contrabanda (la cual, por cierto, está sufriendo una amenaza de cierre, por lo que aprovecho para enlazar la recogida de firmas digitales). Tenía muchas ganas de publicarlo. FAT ACTIVISM rules. [Última hora: me han pasado el enlace del brutal GORDA! ZINE, y aquí para descargarlo en pdf]

Este texto fue escrito para el #6 del Fuego zine, que pronto estará en las calles.


Beth Ditto, de The Gossip
Algunas chicas somos más grandes que otras.
Reflexiones en torno a la gordura[1]

Por Laura
pidoperdonzine@hotmail.com


You’re the one for me, fatty.
Morrissey

I wanna riot- a riot of my own.
The Clash

Don’t gonna be a Twiggy, gonna be as I am.
Fun People


Hay una carta de F. Engels, el otro padre del marxismo, al yerno de Marx, P. Lafargue, donde, además de quejarse por el abuso de la palabra “autoritario” por parte de los anarquistas, se refiere a Bakunin y su “obeso cuerpo”. El viejo recurso de la alusión personal descalificadora en todo su esplendor y una muestra de autoritarismo, qué duda cabe.

La carta en cuestión es de 1871 y, más allá de las distancias epocales, reverbera en mí muy claramente. Hace un año, una pretendida activista algo conocida en el ambiente se refirió a mí en Facebook como “gorda pelotuda”[2]. A pesar de tanto feminismo, post y trans feminismos, femme-inismo, queer, punk, anarquismo, post-estructuralismo y festivales Belladona, me quede virtualmente sin respuesta. El insulto fácil y retrogrado había surtido su efecto hiriente y paralizante. “Gorda” es LA palabra. EL insulto. LA herida. Y nos deja sin palabras la mayoría de las veces.

Yo sé que lo que dijo esa persona es redundante: acá, como en muchos otros lugares, ser gordx es ser muchas otras cosas negativas. Ser gordx es también ser fex, indeseable, poco saludable, flojx, amorfx, bobx, lentx, pelotudx. Una pelota bah, algo sin gracia. Sé que no soy gorda en todos esos sentidos y sé también que algunxs de ustedes buscarán en Internet fotos que atestigüen esto que digo. Pero sí soy gorda. No sólo según discutibles estándares o idealizaciones normativas o en la opinión de ciertxs micro-fascistas que habitan incluso ambientes autodenominados libertarios, activistas o lo que sea. Pero voy a explicarme mejor.

Soy gorda porque hoy elijo nombrarme así, con esa rara rabia que te hace sentir orgullo y alegría a veces, salgo del closet de las tallas (Kosofsky Sedgwick-Moon, Tendencies,1993), del cuerpo-patrón (Juan Nicolás Cuello, 2011), ese cuerpo inobjetable que sólo portarían algunxs pocxs: lxs que se ejercitan, los que comen “bien”, los que se mesuran y mesuran al resto. Soy gorda, así, en tiempo presente, porque no se nace gordx (jugando con de Beauvoir, Preciado, Sedgwick, Moon y Berlant), sino que hay un hacer constante, que no se corresponde únicamente con una patología o desorden somático/psíquico o una relación desequilibrada con la comida y la posibilidad de consumo en estas sociedades.

Como mujer gorda recién salida del closet me pregunto algunas cosas. ¿Cuánto es demasiado? ¿Cuándo se empieza a ser demasiado gordx, demasiado altx, bajx, afeminadx, masculinx, pelado o peludo, fláccidx (o demasiado viciosx)? ¿En qué momento dejamos de ser alguien para ser sólo gordx? Demasiada visibilidad/voluminosidad nos invisibiliza, paradójicamente. Nos reduce a un mote, a un insulto (autorxs como Lauren Berlant destacan que perdemos incluso el nombre propio para pasar a ser sólo una cosa excesiva). O, peor aun, nos reduce a algo que debe sacarse de la vista. O borrarse si es que no puede convertirse en otra cosa con esfuerzo, voluntad, sudor y lágrimas (la persona flaca que la gordura encerró bajo siete llaves).

El insulto es una manera de estigmatizar, eso es sabido. La operatoria reiterada de la ofensa hiriente nos ata a una historia que nos precede y que no elegimos del todo. Nuestros cuerpos son el producto de la historia política, no simplemente de la historia natural (Preciado, Manifiesto Contrasexual, 2002). La gordura, como el género y otros dispositivos, no son naturales (Judith Butler, El género en disputa, 2007). Nuestros cuerpos gordos son cuerpos fabricados como estigmatizables, indudablemente. Como el cuerpo puto, lesbiano, negro, pobre, migrante, trans, intersexuado o infantilizado. Lo que no encaja, lo que excede, lo que estalla límites, costuras y cierres, asientos de colectivo, fronteras, ficciones y permisos legales.

Dice Judy Butler (Lenguaje, poder e identidad, 2004) que estos nombres injuriosos no deben mantenerse en el dominio de lo indecible, porque así preservan su potencial hiriente. Sacarlos del silencio tal vez nos permita usarlos para otras cosas impensadas. Como salir del lugar de la herida que habitamos. Y dejar de pedir perdón por aquello que no hicimos, como decía Alejandra Pizarnik en un lindo poema que siempre me gusta recordar.

Preciado quiere para este siglo XXI una rebelión común, de los cuerpos. Una rebelión somática, dice, “frente a los sistemas policiales de género, sexo, sexualidad, raza y normalidad corporal que prevalecen en las democracias occidentales”[3]. Para empezar, hoy me propongo ser este cuerpo que soy, impetuoso y frágil pero invencible. Y visible, bien visible. Sé que para hacer esta rebelión de los cuerpos y los afectos van a ser necesarias muchas más barricadas que las que aparecen nombradas acá. Pero estoy confiada. Algunas chicas somos más grandes que otras, ya lo sabían los Smiths. Y el Foucault que les ponía fichas a las feministas que superaban las trampas de la sexualidad colonizadora y sus efectos corporales también nos anunciaba a nosotras. Algunas chicas somos más grandes que otras sin importar la talla que portemos. Y podemos hacer grandes cosas por nosotras mismas. Una revuelta que no sea insípida como un jugo light tal vez. Una insurrección desordenada contra la autoridad que todo lo mide y todo lo marca. Riot not diet, decían unas hermanas norteamericanas décadas atrás. Cantemos con ellas las canciones furiosamente alegres que hablan de la piel dura y de los cuerpos que no quieren ser gobernados.

Buenos Aires, 25-9-11.

[1] Gracias a todxs lxs que discutieron conmigo algunas de estas ideas en Internet o cara a cara y compartieron generosamente sus sentires, experiencias, padeceres y deseos. Gracias a los afectos que me sostuvieron cuando me sentí herida e insultada. Gracias a lxs amigxs que no necesitan pelearse por mí ni defenderme pero sí saben decir “si te metés con mis amigas te metés conmigo”. Nombro en especial a Marianita, Pato, Ile y Gastón. Gracias a Aldu que me dio la idea para el título. Y la lectura inteligente y sensible que hicieron de los borradores muchxs de lxs nombradxs. Dedicado a Juanel, por darme siempre una excusa para escribir. Este artículo me inspiró profundamente y estaría bueno que alguien lo traduzca: http://www.neoamericanist.org/paper/punk-will-never-diet

[2] Es curioso cuánto pueden herir ciertos personajes conceptuales o ficcionales que andan anunciándose libres pero están firmemente atadxs a sus privilegios y a sus mezquindades prosaicas. Afortunadamente, hace un tiempo largo ya que algunxs aprendimos que se puede saltar de la herida narcisística al espacio político. Porque no se trata de cuestiones menores o anecdóticas, ligadas a la “vida privada” o a la estética, sino que tienen que ver directamente con los cuerpos que importamos y si contamos como tales para otrxs, en cuáles condiciones y circunstancias.

[3] Entrevista a Beatriz Preciado en el Periódico Diagonal del 20/7/2010. Disponible en http://www.diagonalperiodico.net/Es-urgente-e-imprescindible-en-el.html

jueves, 28 de junio de 2012

28J: Desobediencia a la normalidad y al ciudadanismo heteroburgués

Otra vez me paso por el forro esto de tener un blog, pero ya saben, estoy en otras. En muchas. Demasiadas? El caso es que hoy he leído un maravilloso texto de La Loca del frente, Alanis, una peazo tía que rezuma antinormalidad y resiste a los procesos binarios de heterodesignación desde el otro lado del mundo. Y dice así:

"Siento orgullo radical y contestario por aquellas memorias rebeldes de muchas personas travestis, lesbianas y mariconas, que con sus cuerpos y deseos disidentes se han opuesto históricamente, incluso arriesgando sus vidas, en contra de la hegemonía heterosexual y su gazmoña moral familista, burguesa y católica. Creo que si hay que conmemorar las revueltas de junio y elevar el sentido del “orgullo”, se debe no a los esfuerzos asimilados por parecer “buenos ciudadanos”, merecedores de propiedad y símiles de las parejas heterosexuales. El “orgullo” del que hablo es aquel que dimana de las locas, de las areperas, de las travestis, de los bichos y los sujetos raros, que han sobrevivido a la persecución policial, al empobrecimiento del capitalismo, al ostracismo social y la muerte.

Ese orgullo de maricas perfumadas con aliento de guerreras combativas, regias e impertérritas que con su felicidad, sus tetas al aire y sus placeres al borde, retan el instrumento melancólico, closetero y normalizador del puño de hierro del estado neoliberal. Siento orgullo por aquellas que han desafiado la pacata moral de la ciudadanía hetero, siento orgullo por aquellas que han reivindicado su poder de desviados, raros y anormales para perforar la mentalidad straight y sus dispositivos binarios. Siento “orgullo” de aquellas que luchan día a día para transformar el orden socio-sexual y de género y no comen de institucionalizaciones, ni de pedir permiso a la policía para armar escándalo y alboroto una vez al año. Siento “orgullo” de los desvergonzados, de esos que exploran placeres más allá de la heteronorma y se atreven a construir amores no hegemónicos, me siento demasiado orgullosa de las travas, de sus cuerpos manifiesto, de sus incansables luchas contra el sistema sexo-género y su desprecio por la “compostura”. Sentir “orgullo” implica no sentirse cómoda con la celebración de la diferencia docilizada de un acrónimo de cuatro letras que exige ser norma, que exige ser visible e incorporado a la maquinaria multiculturalista del estado. Sentir “orgullo” es exceder la imposición de esa diferencia y construir un movimiento social crítico que cuestiona la categoría de “diversos” y dirije sus luchas, deseos, placeres, cuerpos, prácticas y teorías para derrocar el régimen de la heterosexualidad como Natauraleza de lo social.

Alanis, además de hacer muchas otras cosas, traduce joyas como de la que extraigo un fragmento: "Que yo sepa, los disturbios no existen en el reino de la respetabilidad. Mi respuesta inicial es que la única forma ética de recordar el Stonewall es con otro disturbio". Aquí el texto: "El mainstream LGBT y la re-escritura queer de las historias de lucha"

Aprovecho para poner una de las nuevas buenísimas creaciones de mis amadas Lobas Furiosas (aquí en flickr) en este día de desobediencia sexual, antiheterosexista y anticapitalista: 


sábado, 7 de abril de 2012

V.I.O.L.E.N.C.I.A.

VIOLÈNCIA són els barris-gueto segregats per sous
VIOLÈNCIA és el sistema educatiu i els barracons
VIOLÈNCIA és el gènere reglat per les institucions
VIOLÈNCIA són hipoteques, pòlisses i pensions

VIOLÈNCIA és el bipartidisme d'extrem centre
és desactivar la ràbia amb la socialdemocràcia
VIOLÈNCIA és blanqueig amb filantropia i caritat
VIOLÈNCIA és en sí la paraula tolerància

VIOLÈNCIA és mimar els cadellets de la ultradreta
VIOLÈNCIA són FIES, papers, identificacions
VIOLÈNCIA és 'pedofília sí, avortament no'
VIOLÈNCIA és actuar en nom d'un ésser superior

VIOLÈNCIA és un jutge, secret de sumari a la carpeta
inventar-te lleis pa que te quadren és VIOLÈNCIA
VIOLÈNCIA és el polític que rescata a la banca
la banca que rescata al polític és VIOLÈNCIA

VIOLÈNCIA és eixa guerra seua suau i silenciosa
és burocràcia, copyright, control, autocontrol
presó, depressió, soledat, medicació forçosa
VIOLÈNCIA son tots els mecanismes de la por

VIOLÈNCIA és criminalitzar la resistència
eixa peana per exemple és VIOLÈNCIA
VIOLÈNCIA és el monopoli de la VIOLÈNCIA
VIOLÈNCIA és no combatre la VIOLÈNCIA

VIOLÈNCIA és l'apatia de la multitud precària
VIOLÈNCIA és no fer res en contra d'esta infàmia
VIOLÈNCIA és no sabotejar les lògiques del mercat
VIOLÈNCIA és qualsevol tipus d'autoritat

On està la por!?
El treball és assajar la mort!
On està la por!?
L'apatia ha mort!

Ni oblidar ni perdonar els crims de Grau, Giuliani,
Grigoropoulos, Palomino, Agulló i tantes altres, és VIOLÈNCIA
mantindre el cap ben alt a la visiteta del Coixo és VIOLÈNCIA
Los Solidarios és VIOLÈNCIA, Tiqqun és VIOLÈNCIA

Ni oblidar ni perdonar que no seràs escoltada és VIOLÈNCIA
ser Anonymous contra l'ACTA és VIOLÈNCIA
tot lo que calla Canal 9 és VIOLÈNCIA
batallar el gangbang neoliberal és VIOLÈNCIA

Insurres amb cascos al kettling és VIOLÈNCIA
tots els meus col·legues són VIOLÈNCIA
el poder del poble és VIOLÈNCIA la democràcia és VIOLÈNCIA
viure és VIOLÈNCIA

València no és vostra,
Violència és nostra!
Europe's living an insurrection...
Si votar poguera canviar alguna cosa seria il·legal
Violència fou tornar a la normalitat després d'un dia de revolta
Fins que tot rebente i els brolle la merda pels poros!




Aprovecho para compartir el texto de este cartel, que es lo más: "Habéis tenido que darnos palizas, dispararnos pelotas a la cara, ahogarnos con gases. Habéis tenido que detenernos, encarcelarnos y aislarnos. Habéis tenido que amenazarnos con nuevas leyes y decirnos que somos ‘’terroristas’’. Habéis tenido que hacer esto y más, para intentar que bajemos la cabeza. Pero pese a esto, no lo habéis conseguido.

El 29 de marzo encendimos hogueras con todas vuestras amenazas, con todas vuestras ordenes y chantajes. No eramos un grupo, no eramos 300 ni 2.000, eramos muchxs más. Eramos aquellxs que cada día pisáis pensando que nunca se defenderán. Somos aquellxs que exprimís en una vida precaria. Lxs que enviáis a casa cuando queréis o quitáis la casa cuando ya no pueden pagarla. Lxs que gobernáis como recursos, como números en vuestras estadísticas. El 29 de marzo os desobedecimos y de repente, todo empezó a quebrarse. Ahora somos conscientes de nuestra fuerza. Sentimos como vuestro mundo se derrumba y no os ayudaremos a levantarlo. Preferimos construir el nuestro.

FIN DE LA OBEDIENCIA."

Aprovecho para decir: STOP BALAS DE GOMA!!! y que en esta semana santurrona, casposa, reclacitrante y apestosa, les daba yo unas cuantas de violencia con queso. 

Voces
Inconformes
Ojos
Llenos
Encendidos
Nadies
Críticxs
Irreverente
Anarquía

viernes, 6 de abril de 2012

La precarieté est dans la rue

Una vez más, vuelvo a estar ausente durante un largo período de tiempo. La verdad es que dudo si la motivación de mis ausencias viene dada por esta vida loca loca, multisituada, poli- (a la par que des-) ubicada, de ritmos incesantes e instantes mucho más que efímeros, o más bien porque este formato ya no se adapta a mis necesidades. O por las dos cosas. O quizás ambas sean lo mismo, o, al menos, estén estrechamente interrelacionadas: esta inmediatez de la información y la comunicación, este hacer casi sin pensar, o pensando a velocidad del rayo y con más herramientas (audiovisuales, gráficas, escritas...), esta improvisación de trucos de magia cotidianos. Ahora lo ves, ahora no lo ves. El twitter, el fachabook, los mails: a golpe de 2.0 se va tejiendo el día a día. Pum, lo cuelgo; pum, lo digo; pum, lo cuestiono; pum, lo comparto en ese grupo tan interesante y en pocos minutos ya están enteradas las colombianas, las mexicanas, las brasileñas y las catalanas que forman parte de ese grupo... y se extiende la llama. FUEGO (y tanto que lo mantenemos prendido). Y me da penita, porque me encantaba dedicarle mis ratos a escribir aquí, a expresarme a partir de este collage de ¿realidad? que es este blog. Pero hay demasiado que decir y me "atabalo". 

Por otra parte, en el rato en el que antes escribía cartas, veía una peli, escuchaba el nuevo disco de  Orxata Sound System (de descarga gratuita, por cierto), leía un artículo, hablaba un rato con una colega, (h)ojeaba el periódico, escuchaba la radio, miraba la web de tal o cual colectivo... ahora "estoy en el ordenador", haciendo lo mismito pero a ritmo de hastag, Fw y publicaciones en el muro. Locura o mucha tela pal body. 

Y, por supuesto, la archiconocida y manida hasta la médula, nuestra siempre fiel señorona Precariedad. La precariedad así como la entendemos las feministas, ésa que va mucho más allá del trabajo asalariado, la que pone en la cuerda floja el propio sostenimiento de la vida en pos de la acumulación del capital. La precariedad de los afectos, los cuidados, la organización del cotidiano, el manejo de los tiempos, la habitabilidad misma de los cuerpos, también de las viviendas, de otros espacios físicos y no tan físicos, de las economías (en un sentido amplio) y de las finanzas, la alimentación, las relaciones sociales. El bienestar. Así, yo me muevo en ese magma confuso e incierto de lxs que hicimos huelga el 29M pero no computábamos: las paradas, las trabajadoras del hogar, las estudiantes, trabajadoras sexuales, migrantes, etc. Ahora estoy aquí, ahora estoy allá: trucos de magia cotidianos que posibilitan a duras penas el tránsito por este mundito y por este tiempo que nos ha tocado vivir. A pesar de todo ello, estoy convencida de que NO PASARÁN. 

Vaya testamento para explicar (¿justificar?) mis ausencias, ¿no? En realidad me había metido aquí para compartir puntos de vista sobre esta "crisis" llamada capitalismo que me parecen interesantes. Desde la economía feminista de la ruptura, cómo no, ésa que desbarata el conglomerado teórico y práctico en el que se funda el neoliberalismo heteropatriarcal para poner en evidencia las falacias de sus principios y garabatear -con trazo grueso- otro mundo posible el cual, claro, será feminista o no será. Aquí os dejo dos artículos potentes además de los links a dos blogs en el que se cuentan las peripecias y reflexiones críticas de dos sobrevivientes, vivientes a veces, vividoras otras, sobre esta vida loca del paro y del infraempleo. Me lo paso pipa con ellas, la verdad: 

 Y aquí dos vídeos de Amaia:



jueves, 5 de abril de 2012

el tiempo todo LOCURA

¿EL TIEMPO LO CURA TODO? Venga ya! Harta de que recurramos tanto al “tiempo” para esperar (en el sentido más pasivo del verbo, de “wait” y no de “hope”) cambios futuros: ¿no es más bien una manera acrítica de desresponsabilizarse, de pasar la pelota y atribuirle al sacrosanto paso de segundos la omnipotencia de una transformación -linealmente concebida, además-? No, señoras, el tiempo no lo cura todo, si acaso lo apacigua, lo palia, lo hace caer en un ficticio olvido. Son las ACCIONES las que curan las cosas, o al menos, las transforman: las que analizan, desgranan, identifican problemáticas y generan otras realidades.

A mi bici rota no la arregla el tiempo. Si acaso el tiempo hará que yo me acostumbre a vivir sin mi bici. Nada más.