jueves, 18 de octubre de 2012

EN TORNO A LA BELLEZA Y EL FEMINISMO

Pululando por facebook me encontré esta foto con un escrito que decía: "Querida sociedad: no necesitamos ser barbies para ser preciosas!!".  Como en otras ocasiones, sentí molestia, coraje y cabreo ante la imagen no sólo por la blancura y la "dulzura" de la fotografía, sino por el hecho de que a menudo intentamos reivindicar otro concepto de belleza, cuando quizás a mí la belleza no me parezca un valor reivindicable, por su inherente asociación con lo "femenino". Quizás me interese desactivar esa asociación, quizás apueste más por la fealdad, lo no deseable, lo non grato, lo abyecto... como lugar de enunciación y lucha. Así que comenté la foto, y aquí os dejo mi reflexión:

YO ES QUE NO TENGO NINGÚN INTERÉS EN SER PRECIOSA

Hace tiempo que llevo dándole vueltas a por qué me generan bastante incomodidad y cierto enfado este tipo de fotos, así que aprovecho para intentar sistematizarlo aquí. Hay diferentes razones: 

1. Las corporalidades que se muestran son siempre del tipo "anuncio de dove": mujeres blancas, jóvenes, limpias, perfectamente insertas en la hegemonía higienista en la que vivimos (prueba de ello es la ropa interior blanca que mantiene bien tapadas las partes del cuerpo de las mujeres asociadas con la sexualisad, esto es, no provocativas, no putas, asexuadas), sin cicatrices, sin marcas, sin granos, sin pelos, sin tatuajes ni piercings, con todas las partes que se supone que tiene que tener un cuerpo, bien peinadas, sonrientes... vaya, chicas que encajan en la lógica de la "normalidad" impuesta. Pero qué pasaría si mostráramos a un ser abyecto, una "mujer" mutilada, no blanca, sin un ojo, con cicatrices, granos o celulitis, vieja, arrugada, gritando con una boca en la que se entreven algunos dientes podridos, dolorosamente marcada por su clase, etnificación o lugar en el contexto geopolítico... tan sólo con una de esas características ¿diríamos "olé!, así me gustan así las mujeres!" o "no necesitamos ser barbies para ser preciosas"? 

2. Yendo más allá, el mismo concepto de belleza me parece peligroso para la lucha feminista. En la línea del lema "somos guapas, somos listas, militantes y feministas", el cual me conflictúa gritar, ¿necesitamos ser guapas y listas? Entiendo la alteración que con estos mensajes se quiere hacer de la definición de estos conceptos pero, ¿no sería más interesante destruirlos? que guapura o fealdad; listura o tontura fueran dicotomías rebasables, hechos indiferentes en nuestra identificación, en nuestro proceso de construcción de identidad... De ahí mi "yo es que no tengo ningún interés en ser preciosa". Que las "tontas" o "feas" no sólo fueran legítimas en la lucha y en el mundo y la vida en general, sino que apostáramos porque éste dejara de ser un dato relevante. Creo que el sobrejustificarnos sin alterar los sistemas de valor asociados a "lo femenino" contribuye a perpetuar el modelo hegemónico de género. 

3. ¿Dónde nos colocan estas reivindicaciones? ¿Para quién somos guapas? En serio... ¿para nosotras? En teoría por supuesto, pero ¿no es posible que caigamos en el juego de seguir queriendo ser deseadas, heterodeseadas por otrOs? ¿No se cae en la trampa de que se nos designe (desde un afuera a partir del cual nosotras somos cosas a las que desear, a las que "respetar" o "violar", jugando con la declaración ésa de "las mujeres son como las leyes, están para violarlas" y su contraparte) y nos coloque en el lugar "objetuable" a la hora de desear o no? Y así se explicarían estos comentarios que generan imágenes como ésta, tipo "así me gustan a mí las mujeres, que haya donde agarrar"... 

En fin, reflexiones de media noche... 

Y reitero, yo no tengo ningún interés en ser preciosa, en "ser" para otros. Yo quiero ser, estar y devenir como me salga del coño y me dé la gana.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

+1000!!!!!!

un gusto leer(te) y seguir (re)pensandonos.

un beso, Barbarabora

SrChinaski Nuncalohizo dijo...

Absolutamente de acuerdo. De hecho, yo tuve, también en fb, un encontronazo con un anónimo -amigo de un amigo, ya sabes- en relación a mi crítica a una imagen del estilo, con una leyenda muy similar, si no la misma.

Ay tanto "falso feminismo" que refuerza el patriarcado, que debemos estar antentxs y no bajar nunca la guardia. Mi último encontronazo con esas realidades está en la última entrada de mi blog.

¡Gracias por compartirlo!

marina dijo...

Brutal entrada, felicidades.

La leí mientras esperaba a que mi prima pequeña saliera de clase de ballet, donde le dicen que tiene que sonreir siempre porque así está más bonita...

No sé si os habrá pasado, pero a veces unx sabe algo de forma más o menos vaga, más o menos concreta, pero no es hasta que se formula la oración correcta que sientes todo el peso del asunto. Es lo que sentí al leer "el mismo concepto de belleza me parece peligroso para la lucha feminista." Efectivamente lo es. Y quizás me he resistido a pensarlo con toda su crueldad porque yo, a la par que me considero feminista (a pesar de que definir "feminismo" es complejo) sí estoy interesada en la belleza, sea esto lo que sea. Me refiero a la belleza como concepto platónico; no encarnada en un género u otro, un fenotipo u otro, unos colores u otros, unas forma u otras... En todo caso esto podría ser la consecuencia. La belleza es peligrosa para el feminismo, y tanto, pero en realidad la belleza no tiene sexo ni ni raza ni nada, es sólo una idea que las sociedades patriarcales han encadenado a la mujer para convertirla en obtejo deseado que se respeta o se viola, como muy bien dice la autora del post.

Entonces me pregunto: ¿si una mujer encaja en el cánon de belleza patriarcal (digamos 90-60-90), si se cuida la piel y la dentadura, se preocupa por su físico, le gusta llevar escote, es necesariamente una colaboracionista antifeminista aunque (por ejemplo) defienda a muerte una idea construccionista del género? ¿Tengo que olvidar cuidar mi aspecto porque si no me defino necesariamente como objeto deseado acólito del patriarcado? ¿No restringe esto la libertad de una igual que los corpiños de antaño? Porque muchos hombres hetero también se preocupan por su aspecto, se cuidan, toman el sol y se depilan. Pero a ellos no se les acusa de reproducir estereotipos ni de querer ser objetos. La belleza no es algo que nuestra sociedad relacione directamente con ellos, por lo tanto su forma de embellecerse está mucho más libre de preceptos cultural, cosa que no pasa con las mujeres, y menos con las feministas, que somos conscientes de lo que dice la autora. Como nos han dicho que teníamos que ser bellas, si queremos serlo es que somos unas machistas alienadas por el sistema patriarcal. Hay que joderse... ¡Hasta en esto los hombres gozan de más libertad! Qué ironía.

En mi opinión, querer embellecer el propia cuerpo es algo muy humano que han mostrado todas las sociedades y todos los géneros. Creo que todo el mundo quiere ser "objeto" deseado a la vez que sujeto deseante, y está bien, me parece muy humano y las dos cosas muy excitantes. Pero la belleza como concepto NO tiene que ver con géneros. Los problemas empiezan cuando pensamos que sí. Y entonces empezamos a encasillar a la gente, que no es otra cosa que acotar su libertad a unos parámetros preestablecidos de los que después es muy difícil espacar; porque ¿no es apostar por la fealdad (otro concepto que habría que definir...) sólo porque te han dicho que tenías que ser bonita otra forma de regirse por la norma que te han impuesto? Sí, debemos devenir como nos salga del coño, o la polla, incluyendo lo que nos pueda parecer "machista".

Por cierto, a lo mejor la autora no tiene ningún interés en ser preciosa, pero después de leer este post tan estimulante no dudo, sin haberla visto jamás, de que su personalidad es preciosa al cuadrado :)

Marina

PD: Pensaré más sobre el tema y escribiré algo al respecto en mi blog. Me gustaría poner el link a esta entrada, con el permiso de la autora.

Ruth dijo...

A mí me crea las mismas sensaciones aunque no me he puesto nunca a ordenar el pensamiento como lo has hecho en el post. Este tipo de conductas es un poco como:"yo no estoy en contra de los cánones de belleza patriarcal, lo que quiero es que éstos se amplíen para poder estar dentro"
Además, el otro día cuando la vi me costó entender qué era lo que se suponía que tenían de diferente a las de las revistas... vamos que me costó ver que se supone que son ¿gordas?

Anónimo dijo...

Estos temas a mi me obsesionan i mucho. Y estoy convencida que se combaten viviendo cada dia, cada una en su cuerpo, su cabeza, en lo que folla, en lo que compra, en lo que habla, etc.

Però es que si me descuido me sorprendo reproduciendo la estructura patriarcal en mis actos i relaciones. Como me preocupa el tema me veo obligada a cuestionar cada detalle lo que hago... i no vivo cómoda y relajada del todo, porque aunque me empodera i me satisface mi lucha, cuestionarmelo todo implica cabrearme más.
Pero tampoco voy a dejar de hacerlo hasta que me salga solo.

Quisiera solucionar esto, porque cada vez que me defraudo, me cabreo un poco más con el mundo, y a veces se me va de las manos...

Jairo Alberto Cardona Reyes dijo...

Cánones de belleza: la alienación femenina. Jairo Alberto Cardona Reyes​. Ariel. Revista de Filosofía. Montevideo, Uruguay. Nº. 16. Mayo 2015. pp. 26-30. ISSN 1688-6658. Disponible en: https://arielenlinea.files.wordpress.com/2015/06/ariel-16.pdf