miércoles, 21 de septiembre de 2011

Del Ajiaco al Puchero. Di que sí!

El otro día me dijo Pabloide: "Jo, si visqués així, sempre d'un lloc a l'altre, em tornaria boig" (yo, si viviera así, siempre de un sitio a otro, me volvería loco). Y sí, queridas amigas, muy cuerda no es que esté yo... Se me revuelven un sin fin de sensaciones, emociones, imaginarios de lo que será... y de lo que está siendo, claro. No sé muy bien dónde estoy, ni adónde voy, pero me muevo, que es lo importante, ¿no? O no. Juego de espejos de arraigos y desarraigos, de lugares de referencia que se difuminan, borrachos de vino dulce bogotano, de cava catalán, de tintos de verano, de denso pulque y de cañas mal tiradas (a la madrileña :P)

Pues eso, con un despelote/descoloque emocional que te cagas, os digo que no me queda ná. Este domingo voy pa las tierras que me vieron crecer y mutar. Ganas no, lo ziguiente. No veo la hora de ver el solazo de la costa de la luz, caminar por los pasadizos lavapieseros, cañear a full, pegarme una buena en Barna, bañarme en sus aguas sucias de guirismo, de empalme y con mi gente of course, comer tostás con aceite y tomate, gritar "media de calamares!", ir en bicicleta, re-conocer a les feministes indignades, a las de sol, a las de las setas, contaros en persona del elcap y de otros proyectos,  ver la "spanish revolution" en vivo y en directo (cómo la habéis liao, compañerxs), asamblearme, abrazar, y morirme de las carcajadas, y llorar como una perraca-cachorrilla...

Pero regreso acá, porque no, no estoy preparada para dejar definitivamente Bogotá. Demasiada intensidad y complejidad como pa digerirlo en unos meses... Necesito reposar esto... Además, me esperan unos nuevos aires y unos cambiazos más buenos al volver...

Os dejo con una de las canciones que más me han marcado en estos meses. Afrocolombianidad a muelte. La vida vale la pena. Anda que no! Vaya marcha! (Gracias, Jannix!):


Os quiero y os necesito a mi vera YA!