martes, 16 de octubre de 2007

De shopping en el paraíso de Truman

Usar y tirar, usar y tirar, comprar / adquirir, usar y tirar... así nos enseñan a vivir: usamos cámaras fotográficas que después tiramos, captadores de realidades tan fugaces y efímeras como el dinero, compramos, usamos y tiramos... usamos mercancías, mercantilizamos cosas, gente, usamos gente, usamos polvos, usamos y tiramos el cariño. Plic-plac; plic-plac; metrónomo en marcha!!!, rápido!, ritmo acelerado, que no haya tiempo para pensar, para tomar un respiro, que no haya paréntesis en el que experimentar el 'mientras'...
Y, para eso, se ha generado toda una macroestructura de poder, unos espacios materiales y simbólicos destinados al libre albedrío consumista, un simulacro desenfrenado en el que todo lo que nos pasa (a individuos concretos con "problemas personales", claro, ¡quién va a analizar las estructuras sociopolíticas en las que se gesta la infelicidad!) se cura con dinero en tu centro comercial más cercano. Ellos te dicen cómo.
Os copio un extracto del lúcido artículo
De Shopping en el Paraíso de Truman, de Gabriel Cocimano:

“…cada vez más se tiende a proyectar espacios donde no se puede estar quieto, sitios diseñados para consumir y circular (Muxí 2005), nuevas escenografías urbanas que incluyen no sólo shopping centers, sino también ferias de diseño y parques temáticos y de entretenimiento. Sin duda, lo que Baudrillard definió, respecto de Disneyworld, como simulacro de tercer orden, es decir, un paraíso concebido con el fin de deformar la realidad. Estos no lugares crean y recrean una realidad virtual en la que el consumidor parece el protagonista de un inmenso reality show: perdido el referente histórico que le permita situarse en un tiempo y espacio concretos, ese consumidor sólo halla fascinación y extrañeza, porque la realidad misma se ha transformado en una performance”.

Y aquí un vídeo de la maravillosa campaña Consume hasta morir de Ecologistas en acción (os recomiendo encarecidamente que entréis en su página, le echéis uno o mil vistazos y os re-apropiéis de algunas o muchas de sus propuestas):