sábado, 15 de diciembre de 2007

Ani Difranco



Pa la Xime, mi regalo del día. Tengo otros aguardando -you know, my lilith, witches and malababas- pero llegarán cuando nos decidamos de una vez a hacer explotar nuestra guerrilla de palabras soeces y cócteles impropios contra todos los institutos de investigaciones antropológicas y falsos institutos de las mujeres que encontremos. Politically incorrect y unas cuantas vueltas más.
Muerte a los lugares comunes, "amiga-tesoro".

Buen fin de semana.

Por cierto, os recomiendo muy mucho la lectura de las publicaciones del blog de Zulohikikomori, especialmente la última, "prefacio". Cada día está más potente este niño. Con amor, tu heroína.

4 comentarios:

[HiKiKoMoRi] dijo...

Es que hay mucho pero mucho trecho entre ser antropólogx y ser antropolocx, querida amiga antropoloca. Y el odio a machete a la peor versión de lxs primerxs te sitúa a pocos pasos de la antropofagia.

No es un comentario pedante sin más, es una reflexión rumiada durante años sin hacer nada y sabía que algún momento sería el oportuno para soltarla.

Oye, que gracias por tu recomendación, la que estás potente eres tú con esos corolarios, yo sigo igual de monotemático con mis tentativas de suicidio. Un besaco!

Lilith rouge dijo...

Mi querida chochix,¡ muchas gracias por el regalito!, no conocía esa rola de la Ani. Está muy cagada la parte que dice: “he says,call me, Miss DiFranco, if there's anything I can do. I say, It's Mr. DiFranco to you”. Me gustan particularmente “Little Plastic Castle” y “Not a Pretty Girl”, si puedes, echales un ojito a los videos en youtube.

Te paso un link bien chido que te va a servir para futuros regalitos, es del Instituto Hemisférico de Performance y Política de la Universidad de Nueva York. En la sección de Cuadernos hay, entre otros, un micrositio llamado “Holy Terrors: Latin American Women Peform”, en el cuál encontrarás videos y fotos muy adhoc con “Heroína de lo periférico”.

Ya quiero mis demás regalitos, pero hay un océano impidiendo que lleguen a mi poder. Me muero de ganas especialmente de leer el libro de WITCH, necesito ánimos pa no morir en el intento de armar un colectivo artístico-político-feminista-soez.
Te cuento que ayer fuimos a vender las camisetas al bazar de La pirámide y ,en general nos fue muy mal, las chavas pasaban, veían las camisetas y se iban sin hacer comentario, o si no, cuchicheaban, soltaban unas risitas nerviosas y desaparecían. A pesar de este desolador panorama, al final de la noche ocurrió algo insólito que me hizo sentir un dejo de esperanza: la señora de la limpieza (tendría unos sesenta años apróximadamente) nos compró una camiseta de NI DIOS, NI JEFE, NI MARIDO. Se la dimos casi al costo, porque no le alcanzaba para pagar más, pero definitivamente, si la quería, tenía que llevársela, ¿no crees?

Un beso,

"La tesorito"

Heroína de lo periférico dijo...

Essso! El los lugares más inesperados encontramos a conspiradoras, tras la escoba (si es que tenía alma de brujilla) o el trapo del polvo se pueden esconder las terroartistas más peligrosas e irreverentes del planeta. Fascinante historia, Xime, eso hay q meterlo en la página del Grito.
Te recomiendo, asimismo, una nueva sección titulada "la otra zona virginal", donde figurarán algunas de las otras vírgines insultantes.
Besooo.
Y no desistas en ts intentos. Desde el otro lado del océano nos solidarizamos contigo. Estamos dando caña!!

Lilith rouge dijo...

Sí, es verdad que una encuentra aliadas donde menos se lo espera. Estaba muy emocionada la señora porque iba a estrenar su camiseta ahora que fuera a Veracruz. Haré una pequeña crónica del suceso para la página de El Grito, ¡tú todavía nos debes la del Aquelarre, eh! Sin esa crónica, la página no puede seguir adelante.

Me he dado cuenta que olvidé poner el link del Instituto de Performance y Política y que tu no dijiste nada al respecto (grrrr). Aquí va:
http://hemi.nyu.edu/

Beso,
Moi